Suena el despertador.
Es una mañana como otra cualquiera, Jose apaga el despertador y se sienta en la cama, aun esta dudando si levantarse o seguir durmiendo, pero la obligacion siempre termina levantandolo.
Se dirige hacia la puerta del cuarto y la abre con cuidado para no hacer ruido puesto que son las 6:15 de la mañana, entra al aseo y se dispone a coger su maquinilla de afeitar electrica; que hubiera sido de el sin ella y aunque a veces le cuesta apurarse en 5 minutos aproximadamente suele acabar.
Entra en la ducha y pone el agua lo suficientemente caliente como para no quemarse pero si disfrutar y desconecta la mente, no piensa en nada, solo deja caer el agua sobre su cuerpo; cuando vuelve en si se da cuenta de que ya es tarde asi que se enjabona rapido y sale de la ducha, termina de apurarse el afeitado y se seca.
Cuando abre la puerta siente frio debido al cambio de temperatura de una habitacion a otra, pero tiene que coger la ropa del trabajo y no le importa; mientras la coge su cobaya ( uno de sus animales de compañia) empieza a pedir el desayuno y para no despertar a nadie rapidamente le hecha de comer.
Como todas las mañanas se viste se perfuma y baja hacia la cochera a por su perro para sacarlo a la calle, y aunque no dispone de mucho tiempo aprovecha el que puede para que haga sus necesidades. Justo deja al perro coge el coche y mientras espera que se apague la luz de los calentadores se pone el cinturon; una vez apagada arranca.
Es una mañana fresca por lo que el motor esta frio y por lo tanto suena a tractor, pero no tardara en calentarse; quita el freno de mano, pisa embrague mete la primera marcha y suelta embrague y freno, y se dispone a ir al trabajo, son las 7:10 no hay nadie en la carretera, esta todo el mundo durminendo, asi que como todas las mañanas empieza a acelerar y sin darse cuenta en una carretera de maximo 50km/h va en quinta a 110km/h, el coche ya no da mas de si pero no obstante piensa en seguir en esa velocidad a pesar de que lo paren.
El problema de la ciudad son las rotondas pero no obstante cada vez que sale de ellas acelera todo lo que puede hasta la siguiente, de pronto a mitad de camino se le cruzan los cables(como todas las mañanas) y piensa en no ir a trabajar para coger grandes velocidades pero, cuando decide no ir a trabajar ya esta aparcando el coche.
Otra mañana mas que no se escapa, peros siempre quedara la vuelta.